Necesitaba urgente un trasplante de riñón,
y el gran problema era ¿quién me lo donaba?
En una decisión, yo diría de cariño y
valentía, mis hermanos se ofrecieron para ser donantes
vivos. En los exámenes los tres eran compatibles, la
decisión la tomó mi hermano Omar, y el día
10 de octubre de 1989 le retiraron su riñón
y me lo colocaron a mí. Yo estaba despierto durante
la operación, con anestesia local. Cuando después
de cuatro horas que duró la operación, cuando
el médico dijo “ya Rodrigo, está bien,
partió el riñón, estás orinando”,
sentí mucha alegría, lloré de emoción,
y estaba agradecido enormemente de mi hermano. Esto es volver
a nacer, es lo más hermoso que a uno le puede pasar,
seguir viviendo, pero ahora una vida normal, junto a mi esposa
y mis tres hijos hasta ese entonces.
Después de tres meses trasplantado. Fui al campo deportivo
y chutié un balón de fútbol, me di cuenta
que no tenía fuerza en mis piernas, comencé
un trabajo de recuperación física muy largo
por más de un año. Cuando comencé a sentirme
bien físicamente, participé en una competencia
de atletismo, no me fue muy bien, obtuve un 3ª lugar
compitiendo con la misma gente que yo ganaba antes de trasplantarme.
Seguí con mis entrenamientos siempre con el apoyo de
mi querida esposa Isabel, a quien amo mucho.
En 1997 participé en la olimpiada Nacional para trasplantados
organizada por la “Fundación Vida” en el
estadio Universidad de Santiago, gané tres pruebas
en las que participé.
Juegos Latinoamericanos para trasplantados en Buenos Aires,
Argentina.
En 1998 el doctor Mauricio Toro Mora del Hospital Clínico
Fusat, quien controla mi trasplante, me hizo una invitación
para que participara.
Me acompañó mi esposa y un periodista de la
“Fundación Vida”. Fui en representación
de Chile.
Logré muy buenas marcas ya que me preparé bastante,
en esa oportunidad me traje cuatro medallas de oro para Chile.
-100 metros planos, 12’’ 01 seg.
-200 metros planos, 23’’ 13 seg.
- Salto Largo, 5,67 metros.
- Salto Alto, 1,65 metros (categoría seniors, 37 años
de edad)
Los países participantes eran España, México,
Brasil, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Perú
y Argentina.
Nacional de Copiapó 2002
Después, el desafío que tomé fue mayor:
Participar en el Campeonato Nacional de Atletismo seniors
realizado en la ciudad de Copiapó en 1999 (pero ahora
con atletas no trasplantados) acompañado de mi esposa,
donde obtuve:
3º lugar en 100 metros planos
2º lugar en 200 metros planos
1º lugar y Campeonato Nacional en Salto Alto
Nacional de Coquimbo 2002
En el año 2002, en el Nacional de Coquimbo, logré
lo increíble: “El único atleta trasplantado”,
Rodrigo Díaz Aros, de 42 años en categoría
seniors.
En 100 metros planos. Campeón Nacional de Chile, medalla
de oro
En 200 metros planos. Campeón Nacional de Chile, medalla
de oro
En Salto Alto. Campeón Nacional de Chile, medalla de
oro
En Salto con Garrocha. 2º lugar, medalla de plata
En Prueba por Equipo, Posta 4x100. 2º lugar, medalla
de plata
En Prueba por Equipo, Posta 4x400. 3º lugar, medalla
de bronce
Total de medallas: 6 3 de oro / 2 de plata / 1 de bronce.
Nuevo desafío y ahora en el ámbito
mundial
Participar en los XIV Juegos Mundiales para Trasplantados
realizados en la ciudad de Nancy, Francia 2003. Representando
a los trasplantados de Chile, donde dejé una muy buena
imagen.
Esta participación no fue tan fácil. Ya que
al comienzo fue muy complicado juntar el dinero para viajar
a Francia. La Primera ayuda la pedí en la empresa en
la que trabajo desde hace 28 años, en Codelco Chile,
División el Teniente, y me contestaron que no me podían
ayudar, porque sólo existe un ítem de dinero
para que los trabajadores y sus familias practiquen deporte
dentro de la empresa, y que no me podían ayudar económicamente
para el deporte competitivo que yo practico, así que
me dijeron que lamentaban mucho no poder ayudarme (esta fue
la respuesta de Don Rodrigo Rivas).
Yo trabajo en turnos, cuando estaba en turnos de noche, llegaba
a mi casa y con mi esposa salíamos a pedir el apoyo
de la empresa privada en Rancagua y Santiago. En muchas de
ellas teníamos que esperar horas y horas; normalmente
nos decían que no nos podían ayudar. Regresábamos
muy desanimados, y luego íbamos a tomar el bus para
ir al trabajo sin esperanzas de conseguir algo concreto.
En una reunión de la supervisión, tocaron mi
tema, y se interesaron en tratar de ayudarme, me contactaron
con algunas empresas las cuales me proporcionaron la ayuda
necesaria. Quiero destacar a las personas que me ayudaron
de una u otra manera desinteresadamente, ellos son los Señores:
Ernesto Beas Busto, Mario Aranda Ottone, Manuel Castillo Sandoval,
Waldo Córdova Uvilla, Angel García, Manuel torres
Muñoz, Héctor Orellana Iturra y el Dr. Mauricio
Toro Mora de Fusta. Gracias a toda esta cadena humana, que
creyó en mí, se pudo lograr un sueño
que tenía desde hace mucho tiempo, participar en un
Mundial de atletismo y lograr dos medallas de plata para Chile.
Estas medallas se lograron con mucho sacrificio y esfuerzo.
Las empresas que me auspiciaron son: FFE MINERALS, SANDVIK,
PULLMAN CHILE, NOVARTIS, también estuvo el Club Deportivo
Concentrador, Sindicato de trabajadores Nº7, La confederación
de trabajadores del cobre y los trabajadores Manuel González
Carvajal y Alexis Oporto Retamal.
Día del viaje (a Nancy. Francia)
Nos fuimos el día 18 de Julio, vía Air France,
desde Santiago a París con una escala en Buenos Aires,
Argentina.
En esta oportunidad me acompañaron:
La srta. Fabiola Rojas (periodista)
Mi esposa, Isabel Padilla
Rodrigo Díaz (el competidor)
Delegación Chilena en Francia 2003 (3 personas)
El llegar al aeropuerto, nos esperó una persona encargada
de los juegos. Nos dirigimos en bus a Nancy. El viaje duró
18 horas desde Chile a Nancy. Cuando llegamos a Nancy nos
entregaron nuestras credenciales y nos fueron a dejar al hotel.
Yo, como “team malayer”, tuve que asistir con
mi esposa a reuniones de pauta todos los días de 19:00
horas hasta las 21:00 horas, mientras que los otros atletas
descansaban o entrenaban
Conocimos mucha gente de todo el planeta, muy en especial
a la srta Laurene que fue nuestra guía, esta lola es
estudiante de medicina, lo bueno es que además de hablar
su idioma francés también tenía dominio
del inglés y español, fue de mucha ayuda para
nosotros. El viaje y la estadía fue una experiencia
maravillosa, para nunca olvidar. A pesar del poco tiempo que
nos quedaba libre, fuimos a conocer algunos museos, catedrales,
plazas. Nos movilizábamos en buses eléctricos
(no hay contaminación en Nancy), nadie destruye nada,
los paraderos de buses son de vidrio y no hay ninguno rayado,
todos pagaban sin que los vigilaran. Bueno, hay muchas cosas
que contar pero con estos ejemplos ya se ve que la gente de
Europa tiene otra mentalidad.
Día de entrenamiento en el Estadio Raimon Petit
Ese día me levanté temprano porque el estadio
estaba retirado. Al llegar al recinto, con la credencial magnética
abrí la puerta para ingresar al estadio; con la misma
tarjeta pude ocupar tacos para la práctica de los 100
metros planos y, además, la implementación para
la práctica de salto alto. Al término del entrenamiento
guardé todo, eso me permitía salir del estadio
porque si no dejaba todo en su lugar la puerta del estadio
se cierra. (Me parece bien el sistema que usa Francia, para
que los deportistas ocupen instalaciones deportivas, sin que
tengan que hacer trámites innecesarios como los que
yo tuve que hacer en Chile: una carta que pasó por
muchas personas antes que me autorizaran para ocupar la pista
del Estadio Nacional de Chile).
Día de la competencia
El día de la competencia de clasificación,
habían 37 º C, ese día clasifiqué
en los 100 metros con un tiempo de 12’’ 03 y en
los 200 metros con un tiempo de 32’’ 64, al día
siguiente me tocó la final, pero en las pruebas de
velocidad no me fue bien porque ocupé el 4º lugar
en ambas pruebas, pienso que fue producto de la deshidratación
que sufrí el día anterior. En los 100 metros
hice un tiempo de 12 segundos 71 centésimas, bajé
mucho mi rendimiento. Pero, en Salto Largo logré el
segundo lugar medalla de plata, con una marca de 5 metros
08 centímetros; en Salto Alto logré otra medalla
de plata con una marca de 1 metro y 55 centímetros.
Empatamos la misma altura con el representante de Finlandia,
pero por menos intentos él se llevó la medalla
de oro. Estuve muy cerca de haber logrado la de oro para Chile.
Haciendo un resumen de mi participación, pienso que
fue buena, siendo el único atleta chileno, y conseguí
dos medallas de plata en una competencia mundial y con todos
los problemas que tuve antes de mi participación, y
en desigualdad de condiciones con respecto a los otros países,
como es el caso de canadienses ,estadounidenses, ingleses
y franceses, por nombrar algunos. A los deportistas de estos
países les tienen entrenadores y además les
pagan un sueldo sólo para que entrenen y participen
en muchos torneos dentro de Europa.
Mi próxima participación
Sería el mundial que se realizará en London
Canadá el 2005, tengo 2 años para prepararme
y lograr medallas de oro, es la meta que me propuse, siempre
y cuando me acompañe la salud.
Lo bueno y que agradezco mucho, es que los representantes
de las empresas que me auspiciaron en Francia quedaron contentos
con mi participación; me dijeron que contara con ellos
para el Mundial de Canadá 2005. |