A Marlenne le detectaron una hepatitis crónica auto inmune, una enfermedad en la que el propio sistema inmunológico ataca a un órgano determinado, en este caso el hígado. A pesar de que le dijeron ya 12 años atrás que esta enfermedad desembocaría en la necesidad de un trasplante ella nunca le tomo el peso a lo que significaba esto y optó por seguir viviendo su vida tal cual lo venia haciendo. Dos años antes del trasplante la enfermedad ya estaba muy
avanzada y ahí empezó a notar más cansancio, dolor en las rodillas y una hinchazón en el abdomen. Luego de sufrir una hemorragia que la tenía muy mal, entró en la lista de espera de un hígado que le permitiría seguir viviendo. Esta espera fue mirada con mucho optimismo y con alegría: “Sabía que todo iba a funcionar perfecto y que era solo cuestión de tiempo, sabía que en algún momento me iba a tocar el turno y que luego todo quedaría atrás”. Incluso cuenta que el día del trasplante no se sintió nerviosa en ningún momento y que antes de entrar a pabellón estuvo con su familia relajados y riéndose.
“Después del trasplante me di cuenta que a veces a las cosas hay que tomarles el peso y no dejarlas pasar como si nada. Mi vida no ha sido fácil y yo nunca quise vivir los momentos de pena a fondo, siempre trate de verlos con alegría pero al parecer todas mis penas se fueron acumulando en una mochila y finalmente desembocaron en una depresión. Afortunadamente tengo a mi familia conmigo y yo tengo mucha fuerza interna para poder salir adelante”.
Han pasado dos años del trasplante y señala que hoy está bien y que a pesar que le costó al principio hoy ve claros cambios en su vida: “Ando con harta energía, tengo ganas de hacer cosas y espero volver a hacer deporte pronto, cosa que antes del trasplante veía imposible".
Afortunadamente yo nunca estuve tan cerca de la muerte, nunca llegue a tener la angustia terrible que siente mucha gente, pero lo que si sé es que si no recibía pronto el hígado pronto mi situación iba ser aun peor y la angustia y desesperación empezarían a visitarme. Es por eso que trato de contar mi experiencia a mi círculo más cercano para así fomentar la donación de órganos y afortunadamente ha tenido eco ya que mucha gente se ha motivado por mi caso y hoy es donante de órganos |