| Testimonios |
EL QUINTO CUMPLEAÑOS DE CLAUDIO |
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| Desde el día de su nacimiento se notaba
que lo de Claudio Alvarado Aburto no era normal: estaba
enfermo. Nació de color amarillo, lloraba mucho
y sentía comezón. Recién a los 3 meses
de vida se supo a lo que se estaba enfrentando: La enfermedad
de Byler, congénita y que consiste en la ausencia de
una enzima en el hígado encargada de metabolizar los
ácidos biliares. |
| Entonces Claudio y su familia dejaron la isla
de Chiloé para trasladarse a Santiago y pasar por un
sinnúmero de doctores, hasta llegar al Hospital Luis
Calvo Mackenna, donde la doctora Bessie Hunter se hizo cargo
de su caso. Fue ella misma quien les dijo que solo quedaba una
salida: el trasplante hepático, con
el riesgo vital que eso conlleva. |
| Ante lo difícil que era conseguir un
donante apropiado para ese niño de solo tres años
y medio, y después de muchos exámenes, se consideró
una posibilidad probada en otros países pero que era
inédita en Chile: la utilización de un donante
vivo. |
| Marisol no lo pensó dos veces al ver
a su hijo en peligro y corriendo contra el tiempo. Por él
se sometió a una larga seguidilla de exámenes,
que al final confirmaron su compatibilidad con el pequeño
Claudio. Ella le daría a su hijo una porción de
su hígado. Ya estaban listos para entrar a pabellón. |
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| El caso de Claudio Alvarado Aburto
constituye el primer trasplante de hígado
con donante vivo realizado en Chile. La intervención
la realizó el equipo médico encabezado
por el Dr. Edwin Buckel, en la Clínica Las
Condes, el día 5 de marzo de 1999, hace ya
5 años. |
| Hoy Claudio tiene 8 y medio, cursa
tercero básico en la escuela “Inés
Muñoz de García de la ciudad de Castro”
y tiene muchos amigos. Destaca en arte y es bueno
para recitar en público. |
| Lleva la vida de un niño
normal, aunque tiene que ir a Santiago 2 veces al
año para controlarse. |
| Su madre y donante, Marisol Aburto,
nos cuenta que lo cuidan mucho no solo por ser hijo
único, sino que además por una probable
baja en sus defensas, la posibilidad de contraer
algún virus y por el duro clima bajo el que
se vive en Chiloé. |
| Pero pese al temor que rodea a los
padres de Claudio ante la idea de tener más
hijos, y que se repita la historia, los Acevedo
– Aburto siguen adelante y miran el futuro
con optimismo. |
| Seguramente Marisol nunca olvidará
el calvario que llegó a su fin hace 5 años,
con el trasplante que le permitió donar parte
de su hígado para salvar a su hijo y lograr,
como ella misma dice: “darle la vida
por segunda vez”. |
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