Si desea ver nuestro Spot haga click aquí.
 
 
 
 
 
Centro nacionales de trasplantes
Directorio
Área Administrativa
Área Procuramiento
Área Coordinación Hospitalaria
Centros Nacionales de Trasplante
Financiamiento Corporación del Trasplante
 
Piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, y sus funciones son: dar forma al cuerpo, proteger los músculos y órganos internos, equilibrar la temperatura corporal, proteger al organismo de infecciones externas (causadas por hongos, bacterias y virus), evitar la penetración de los rayos ultravioleta, establecer relaciones sensoriales con el medio ambiente y ser el reflejo de enfermedades sistémicas.

 

Pocas veces dimensionamos la piel como un órgano, y mucho menos valoramos la importancia que tiene para nuestro cuerpo. Lo cierto es que sin ella no podríamos vivir, pues nos protege de todas las posibles agresiones externas, como las bacterias, actuando como barrera frente a las infecciones y evitando la pérdida de proteínas, líquidos y electrolitos. Es por eso que cuando este órgano se daña en algún grado, ocasionando secuelas como deformidades o cicatrices de quemaduras, la existencia de la persona afectada corre peligro.

 

Hace unos 20 años se logro producir “piel artificial” gracias a un exhaustivo proceso de investigación, que dio origen a una matriz dérmica acelular.
Precisamente debido a esto es que se han desarrollado tecnologías y métodos que permiten reparar los daños sufridos por la piel, como los desforramientos traumáticos de extremidades, quemaduras de todo tipo, necrosis de diversa índole, etc. Debido a la gravedad de las lesiones ocasionadas por quemaduras la gran mayoría de las opciones están destinadas a aquellos pacientes que las han sufrido. Según Patricio Léniz, cirujano plástico del Hospital del Trabajador, lo ideal es contar con las mejores y últimas posibilidades de tratamiento porque cada caso es diferente, “necesitas diversas alternativas para diferentes tipos de lesiones, por ejemplo, no es lo mismo tratar un quemado, que tratar un pie diabético”, señala.
Actualmente en Chile se recurre a alternativas provisorias como la piel de lechones que es utilizada como cobertura, por alrededor de una semana; sustitutos de origen humano, como la piel de cadáver a la que se le quita toda potencialidad biológica; y otras definitivas como la “piel artificial”, de origen animal, que es injertada de manera definitiva en los pacientes, siendo el cultivo de dermis y epidermis un proceso bastante más lento.

El hito de la piel artificial
Hace aproximadamente 20 años se logró producir “piel artificial” (dermis acelular artificial), gracias a un exhaustivo proceso de investigación de los doctores Yannas y Burke, que dio origen a esta matriz dérmica que se compone de dos capas: una superior de silastic –silicona- que protege evitando que se pierdan fluidos corporales y que se evapore el tejido; y la capa inferior compuesta de una malla de coprecipitado de colágeno bovino y condroitín-6-sulfato de cartílago de tiburón. “Luego de 20 a 30 días la lámina de silicona es retirada y la malla queda en el organismo luego de ser invadida y colonizada por células del propio paciente, creando una neo dermis”, explica José Luis Piñeros, cirujano plástico del Hospital del Trabajador. Según Léniz este producto es una cobertura definitiva de buena calidad cicatricial gracias, en parte, a las fibras elásticas que posee. En 1996 fue aprobado en Estados Unidos por la Food and Drugs Administration (FDA), para ser utilizada en lesiones de piel de espesor total, pero solamente en casos de quemaduras; en tanto en Europa también se puede usar en otras lesiones como secuelas de accidentes, deformidades progresivas y, en definitiva, toda la enorme gama de consecuencias de deformidades que tienen pacientes que han sufrido traumatismo de accidentes y quemaduras de diversa índole.

Una segunda oportunidad
Otro producto que se utiliza para tratar la piel dañada es la piel de cadáver que está liofilizada, es decir, le han quitado el agua, de manera de extraer toda su potencialidad biológica. Tampoco tiene epidermis, por lo que es dermis al igual que piel artificial. “Nosotros la hemos ocupado bastante, en alrededor de 20 casos. La diferencia más importante con la artificial es que desde el punto de vista quirúrgico se coloca el sustituto dérmico y se pone el microinjerto (injerto delgado) en el paciente inmediatamente, lo que es una ventaja para los grandes quemados, pacientes que presentan quemaduras de segundo grado en más de un 25% de la superficie corporal”, indica Léniz. La experiencia con este producto ha permitido elaborar un protocolo de cobertura con piel de cadáver, “es un pequeño protocolo en que estamos midiendo las superficies que injertamos, el tipo de pacientes que tratamos, la edad, varios datos diferentes de al forma de tener protocolizados nuestros tipos de coberturas, y poder evaluarlas a mediano y largo plazo, porque lo interesante es saber exactamente qué está pasando con todos estos métodos y poder comparar; una cosa son los resultados que entregan los laboratorios, y otra cosa es lo que nosotros vamos a observar en nuestros pacientes”, explica el doctor Léniz.

 
 
 
 
| volver |
Teléfono: (2) 274 27 00 | Fax: (2) 269 12 88| E-mail:mjulia.munoz@trasplante.cl
Rancagua 0250 - Providencia - Santiago - Chile