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CON OJOS DE NIÑOS

Los pequeños del Hospital Calvo Mackenna tienen la oportunidad de poner en palabras o en dibujos sus experiencias como pacientes y su devenir en este mundo de la salud, cuentan con un medio: la Revista Jirafa , de circulación interna y que hoy podemos conocer un poco más; presentamos a Uds. algunas reflexiones, poemas y dibujos de estos pequeños pacientes.

 
Ellos y el Hospital

“Me gusta jugar, venir a veces a la biblioteca, ir a pasear afuera, portarme bien.”
Daniela Caucott- 11 años
Trasplantada Hepática

“Dejo que me controlen, pinto, “hago el aseo, limpio los vidrios”, voy a la biblioteca, armo rompecabezas, juego con los juguetes, y “soy cuidador de jeringas porque estoy coleccionando jeringas”.
Hugo Torres – 8 años
Fibrosis Quística

“Soy preguntó, porque así sé más de i enfermedad y de las enfermedades de los demás porque algunas veces las personas, los encuentran raro y así yo no los voy a encontrar raros.”
Sebastián Ruiz – 10 años
Hospitalización Recurrente.

“Lo bueno que hago es cuando vengo a la biblioteca. El otro día bajé a la capilla y estuve hablando con Diosito, le pedí que me sacara luego de aquí y le pedí por los demás niños”.
Valentina Rodríguez – 13 años
Hospitalización Oncológica.

La muerte y los niños

“Es algo malo, porque no me gustaría morirme, quiero estar con mi familia y menos me gusta que se muera la gente que yo conozco. Me gustaría morirme bien viejita, así como a los 200 años.
Creo que cuando nos morimos, Diosito nos va a cuidar harto más que acá ( la Tierra), creo que cuando uno muere y después nace nuevamente puede que sea hombre o mujer, bueno o malo. Cuando alguien muere me provoca mucha tristeza, mi corazón “se agita”, pienso sólo que tengo que tranquilizarme. A veces “ se me pasa en la cabeza”, que me puedo morir, me da miedo y me da pena, las dos cosas.”

Claudia Carillanca – 8 años
Trasplantada Hepática

“Es cuando uno no puede vivir más, se va pal’ cielo y no vas a estar más en la Tierra. A veces he pensado en que me puedo morir, pensé por ejemplo, antes que me trasplantaran, que me podría morir y eso me asustaba”.
Víctor Rojas – 15 años
Trasplantado Renal

“La muerte es cuando uno se muere porque te disparan o por el “juego”, porque “se queman”, esto es malo porque una persona que no quiere morir, muere igual si le disparan. Cuando uno se muere, se va al cielo en una tumba, el cielo es blanco y está Dios, él da mucho poder.
Los grandes se mueren y los chicos no, porque Dios los cuida. Yo nunca me voy a morir porque Dios me da poder”.

Patricio Salinas – 7 años
Trasplantado Renal.

La muerte me da pena, porque antes con mi papá lo pasábamos bonito, pescábamos pescados y , ahora no
Es todo diferente, él ahora está en el cielo, está muerto. Él murió cuando yo era chico.
Me siento solo de repente, porque no está mi papá. Mi papá estaba enfermo del pié y, creo que ahora no, porque Dios tiene poderes”.

Felipe González – 10 años
Insuficiencia Renal Crónica

“Cuando estás muy cansado y muy enfermo, no puedes vivir más y mueres. Uno va al cielo cuando te atropellan o cuando se cae de un edificio y mueres. La muerte es mala porque todos los niñitos del hospital mueren y cuando los niñitos mueren, me da una cosa en el corazón.
Cuando me contaron que Robespierre, murió, me dio una cosa en el corazón. El cielo es bonito, así como con harta gente, en el cielo está Diosito, el niño, el hermano de Dios, y toda la gente que son hijos de Dios, los que se murieron. Cuando sea abuelito, me voy a morir y voy a descansar de aquí y de la diálisis.

Felipe De La Rivera – 11 años
Insuficiencia Renal Crónica

“La muerte es algo natural, horroroso y me daría miedo morirme porque sería una experiencia nueva para mí y eso me asusta. Si me muero, me daría pena por mi mamá, porque ella sufriría y me daría miedo a la vez. Cuando nos morimos, el alma se va al cielo con Dios, pero sólo los buenos. En el cielo están todos felices.
Una vez que me dio “peritonitis”, me subió al fiebre y yo no sabía nada y, cuando me fui a mi casa, mi mamá me dijo que estuvo llorando porque pensó que yo me iba a morir y yo creo que no pasó por mi mamá, porque Dios no quiso que sufriera más de lo que ella ha sufrido. A mí me da pena que ella sufra y me gustaría que a mi nunca me hubiera dado la Insuficiencia Renal y haber nacido “sanita”.

Mayra Armijo – 11 años
Trasplantada Renal

 

“Todos nos vamos a morir algún día, a mí no me da miedo porque sé que algún día me voy a acabar.
Lo único que quiero es que cuando muera quiero estar con mi madre, porque yo la quiero mucho. Para mí la muerte no es mala, yo creo que los primeros momentos en que me muera me va a dar miedo pero sé que después voy a estar bien, porque no voy a tener, a lo mejor esta enfermedad, porque yo siento que con esta enfermedad no estoy satisfecha, porque no me gustaría ser perjudicada cuando sea grande, yo ahora tengo muy buenas notas pero a lo mejor cuando quiera trabajar, nadie me va a recibir y eso sería muy triste”.

Carolina Espinoza – 12 años
Insuficiencia Renal Crónica

“Irse al cielo es estar en paz en el cielo con todos los familiares que ya se han muerto.
Para algunos la muerte es buena, porque si se está sufriendo es mejor morir. Para otros, la muerte no es buena porque están sanos y pueden ayudar a los que sufren.
Cuando yo tenía 13 años, mi hermano de 14 años, murió de un “paro cardiaco”; él se dializaba en Chillán, lo pincharon mal en la “fístula” y eso le provocó este paro, buscaron la enfermera de turno y ella estaba durmiendo, nunca apareció y mi hermano murió.
Por esto, cuando me encontraron que tenía la misma enfermedad, mi mamá ma trajo a Santiago.
Cuando él murió, me sentía culpable porque yo siempre le pegaba, ahora no me siento culpable pero, a veces, pienso en las noches y me pregunto ¿Por qué?, y nunca encuentro respuesta.”

Francisco Parra – 17 años
Trasplantado Renal

 

Experiencias en el Hospital.

“Mis defensas tiene que llegar aquí ( en la pierna), y ahí me voy donde la casa de la tía “Lucy”. Cuando lleguen aquí (guatita), otra “kimio” y cuando me llegue aquí (cuello), otra “kimio” y cuando llegue aquí (cabeza), me voy pal’ sur”.
Pedro Rojas – 4 años
Paciente Oncológico

“Algunos doctores son simpáticos y algunos son serios.
A los doctores serios, me da cosa preguntarle cosas y no explican lo que tengo. Los doctores simpáticos, lo que uno le pregunta, explican y uno no queda con la duda.
Todas las enfermeras son simpáticas, porque cuando van a pinchar, empiezan a distraer a los niños para que no les duela y lo que uno le pregunta, ellas responden.
Las tías (paramédicos), son simpáticas y cuando a uno la ven sola, van a la sala y nos acompañan”.

Joselyn Placensio – 12 años
Hospitalización Recurrente.

“Hoy estoy más o menos, porque no puedo ir a la biblioteca, no puedo tomar agua de la llave, no puedo ir al baño, pero lo bueno es que en esta sala, tengo una mesa para poder trabajar con la tía del pelo rojo”.
Pedro Clavería – 6 años
Paciente Oncológico

“Qué bueno que no soy diabética, no soportaría tener que pincharme varias veces al día y toda la vida, imagínese que sólo me pincho una vez al día y sufro por eso,¡Qué bueno que no soy diabética¡”
Cristina Toro – 13 años
Hospitalización Prolongada.

“Hoy me contó el Doctor que la droga que tengo que tomar antes del trasplante (de riñón), me sale $15 millones… Cuando salga en la tele que robaron un banco, ese seré yo¡¡
El doctor me dijo que fuera a “Hola Andrea”, (programa de TV), pero yo no pienso ir, eso a mí no me gusta, eso de dar lástima, eso no lo voy a hacer, prefiero cantar en las micros o robar un banco…ja, ja, ja”.

L. 16 años
Ambulatorio.

“Llevo 51 pinchazos, llevo 21 días hospitalizado. Primero, me hospitalizaron en Coronel, después en “Conce” y, luego acá. Donde más me ha gustado, es acá porque hay donde ir a jugar”.
Octavio Avendaño – 10 años
Hospitalización Prolongada

“Hoy vino la doctora y yo estaba hablando con mi papá por tetléfono, y me comenzó a hablar, yo le corté a mi papá, pensando que me iba a dar buenas noticias y ella me dijo : - “ te queris ir?, ¡Sí, le dije yo- “entonces, tenís que comer…”- y, luego se fue. Yo pensé que estaba todo listo para irme y ¡no¡- Qué desubicá¡¡”
C – 13 años
Hospitalización Prolongada

Dios y los niños

“A Diosito le pediría que me ayudara, que me dé un riñón nuevo para irme luego a Ovalle adonde mi mamá, y le pediría también que me cuide mi riñón. Dios murió, pero Dios era mago y, por eso se salvó y si Él hace magia, yo voy a tener un riñón”
Felipe De La Rivera – 11 años
Insuficiencia Renal Crónica

“A Dios le pediría que me dé todo su poder para “andar en moto”, le pediría hartos juguetes y le diría e porto bien”.
Patricio Salinas – 7 años
Trasplantado Renal

“Yo le pediría que me dé más oportunidades, que cuando sea más grande no sufra tanto como sufro ahora, yo ahora sufro por mi enfermedad.
Yo tengo una hermana que tiene la misma enfermedad que yo y, ella tiene dos años, pero todavía no se dializa, por eso le pido a Dios que no la haga sufrir tanto como yo he sufrido, pienso que Dios nos envía las enfermedades porque hemos cometido “faltas”. Cuando yo era chica hacía cosas que no eran buenas y, por eso creo que Dios me envió esta enfermedad. “

Carolina Sepúlveda – 12 años
Insuficiencia Renal Crónica

“Yo le pediría, lo que nadie puede: que me sane. La señora del negocio dijo que a ella Dios le tocó el corazón y la sanó”
M. Isabel Pérez – 6 años
Insuficiencia Renal Crónica

“Le diría a Dios que me “trajiera” a mi papá ( falleció) , y mejorara a mi abuelita. También le diría que todas las personas no fueran pobres y, no fueran malas con los ancianos”.
Felipe González – 10 años
Insuficiencia Renal Crónica

“Me gustaría preguntarle a Dios: ¿Qué está esperando para mejorarme?, yo sé que es Él el único que puede hacer algo”.
Cristina Toro – 13 años
Hospitalización Prolongada

“Diosito, estoy contenta porque me dan de alta hoy día. Diosito estoy contenta porque voy a poder estar con mi hermano, porque voy a estar con mi papi y con mi mami”.
Andrea Polanco – 5 años
Hospitalización Recurrente

Sus Familias

“Me siento bien con mi familia, pero no me gusta cuando me hospitalizo y viene la Cata, ella es mi hermana chica, no me gusta porque se puede pegar algún “bicho”. Mi mamá está aburrida de pasar en el hospital conmigo y, a mí me molesta que se aburra, porque ella no tiene que ver a la Cata que, a veces, se pone a llorar, no tiene que hacer las cosas de la casa…Bueno, también a mi mamá le da pena porque casi no paso con ella, mi papá trabaja y él es el que menos tiempo pasa conmigo y me da pena, me da pena que todos se preocupen por mí”.
Bayron Romero – 11 años
Hospitalización Recurrente Diabetes

“Mi familia me apoya casi en todo, conversamos de los problemas que me puede traer los malos amigos y esas cosas de la droga. Mi familia es cariñosa, compartimos todo con mi papi, mi mami y mi hermana. Cuando murió mi hermano y yo cumplí 13 años, me comenzaron a controlar por esta enfermedad, mi mami empezó a moverse buscando algún doctor bueno que supiera de esta enfermedad y, así llegué a este hospital, mi mami es la que siempre ha andado conmigo y ahora ya han pasado 4 años y estoy agradecido de mi mami por todo lo que ha hecho por mí”.
Francisco Parra – 17 años
Trasplantado Renal

“Me siento bien con mi familia porque es Buena, mi hermana es la que me quiere más en al casa, ella tiene 19 años, ella me quiere mucho porque siempre me da abrazos, me quiere mucho, ella me dice que me quiere más que a otras personas y yo le creo. Se porta bien mi famita conmigo. Mi hermana me llama siempre por teléfono, ella va a tener un bebé y va a ser hombre, ella se va a casar con el Mauricio, él es super cariñosos porque me regalonea y siempre vamos a la playa juntos”.
Daniela Caucott – 8 años
Trasplantada Hepática

“Mi familia es buena, me quieren, mi familia es mi mamá, mi papá y los papás de mi papi y ellos me quieren porque me doy cuenta. Algunas de las hermanas de mi papá, me hacen desprecio y me traen ropa que me queda grande y puras cosas malas, pero a sus hijas le traen muchas cosa buenas, puras ropas buenas”.
M. Isabel Pérez – 6 años
Insuficiencia Renal Crónica

“Me siento afortunada con mi familia porque son buenos conmigo y me han ayudado harto. Yo vivo con mi abuelita y con mi mamá y cuando supe de mi enfermedad, me dijeron que estuviera tranquila, porque me iba a ir mejorando de a poco y, que la final iba a estar todo bien. Mi mamá es la que más me ha ayudado y le diría que Gracias¡”.
Mayra Armijo – 11 años
Trasplantada Renal

“Bien, porque la familia que tengo es muy interesante e importante para mí. Si no tuviera una familia como la que tengo, nunca hubiera asimilado mi enfermedad. Somos todos unidos, mi mamá, mi tía, mi hermana y yo. Mi mamá y mi hermana enferma son las personas que quiero más, porque tengo más apoyo en ellos.
Mi hermana está enferma de lo mismo que yo, me da tristeza y “impotencia”, porque ella es muy chica para soportar esto, que al dialicen y no entienda lo que le están haciendo”
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Carolina Espinoza – 12 años
Insuficiencia Renal Crónica

Agradecimientos: Centro de Aprendizaje- Biblioteca de Niños
Hospital Luis Calvo Mackenna – providencia
Santiago - Chile

 
 
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