Raúl Venegas Gutiérrez

Mi Papá; El Donante

Por : Lidia Venegas Beltrán- Hija

Scan0004El tema de la donación de órganos siempre fue conversado en familia como un tema muy normal en que ; en un acuerdo tácito, los demás debían respetar la voluntad de los otros (toda mi familia es donante).

Cuando falleció Felipe Cruzat, que por lo demás impactó a todo un país, a mi papá le afectó de sobremanera. No podía entender que nadie donara el corazón que Felipe tanto necesitaba.
Mi papá fue criado muy a la antigua, en el campo. Nació en Lanco (región de Los Lagos) en el seno de una familia muy numerosa.

Raúl Venegas Gutiérrez profesaba la religión evangélica, padre responsable, muy trabajador, no tan expresivo en sus sentimientos, autoritario pero cariñoso, todo ese amor que no expresaba lo hacía, eso sí, en sus tres adorados nietos.

Alcanzaron a cumplir 42 años de matrimonio con su compañera de toda la vida.

Somos tres hermanos (dos hombres y una mujer) que desde siempre hemos sido muy unidos y después de la partida de nuestro padre, ha sido mucho mayor.

Su muerte fue muy repentina: Accidente Cerebro Vascular. Podrán pasar los años pero no olvido esos momentos tan angustiantes vividos en el Hospital Salvador. Alcanzó a estar en la UCI sólo un día, pero para nosotros el más largo de nuestras vidas.

Cuando nos avisan de su fallecimiento nos llevaron a una sala a la solicitud de los órganos. Fue una decisión dura pero, a la vez, hermosa.

Dar la posibilidad de que gracias al hígado, riñón y córneas de mi padre, hay tres personas que su vida cambió para siempre y tienen algo de mi adorado papá.

Cuando retiramos el cuerpo de mi padre de la morgue del hospital y lo vi, me di cuenta que había tomado una buena decisión...en su rostro inerte había una leve sonrisa; lo único que atine a decir fue :-"¡Sí papá; cumplí con lo que querías, por eso sonríes para mí!-"